Cuando el cuerpo dice espera
- Julia

- 20 nov 2025
- 2 Min. de lectura
A raíz de un reportaje en Código Nuevo, donde hablé brevemente de este tema, me he quedado pensando en algo que llevo tiempo viendo en la consulta, con amigas y en redes: mujeres que necesitan un descanso de los vínculos amorosos, que ponen distancia o prefieren no tener nada con los hombres.
Y cuanto más lo observo, más claro tengo que quizá no tiene que ver con un rechazo a los hombres, sino con un rechazo al lugar que muchas hemos ocupado en la pareja durante años… y siglos.
Cuando el cuerpo dice “espera”
Quizá, esto que Rosalía llama “celibato voluntario” no es castidad ni renuncia, sino el cuerpo avisando de que desde donde estamos colocadas en la relación es difícil desear. Descubrimos que estamos en un rol que no elegimos, sosteniendo más de lo que toca, ocupándonos de más, adelantándonos a todo y por tanto, acabando hartas y sin deseo.
Ese deslizamiento silencioso
En las parejas heterosexuales, algunas mujeres se deslizan, sin darse cuenta, hacia un lugar de sostén emocional, de adaptarse para que esto funcione.
Así, el deseo se va apagando. No es falta de amor, es que ese lugar las saca de sí mismas, y cuando esto se repite, aparece el cansancio. Un cansancio hondo que pide distancia.
¿Dónde quedo yo aquí?
¿Dónde quedo yo? ¿Qué lugar ocupo cuando estoy con un hombre? ¿Por qué me siento más tranquila sola que acompañada?
Cuestionarse esto, lejos de romper el vínculo, abre espacio para un ajuste en la pareja. Recolocarse como sujeto deseante.
Porque quiero volver a vivir desde mí, lo merezco
Porque soy deseada, y también deseo.
Y quiero y deseo que esto tenga sitio, y un lugar.
Puedes leer el reportaje completo de Código Nuevo aquí: https://www.instagram.com/p/DRCKUq-jBHh/?igsh=MXdzc3R3dWprYjJ6eg==



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